A Jesús no vamos, sino que venimos

A_Jesús_no_vamosA Jesús no vamos, sino que venimos. Venimos a él porque por él regresamos a casa. Nuestra casa, nuestro lugar original y originante, es la vida trinitaria, en la que tres son uno porque el Ser es comunión e interrelación en esta permanente de donación. El Ser uno y único se nos comunica desde la profundidad de sí mismo como Fuente originaria (Padre), como receptáculo con capacidad constitutiva de acoger (Hijo) y como Flujo constante de devenir para dejar que los seres advengan (Espíritu). Se nos invita a participar de esta relación sin que en ningún momento hayamos dejado de estar en ella. Por esto venir. En Dios está contenida la realidad toda. No hay realidad fuera de Dios. Dios es el nombre de lo Real en su estado pleno, Fontal y final a la vez. En medio, entre la fuente y el mar, está la creaturalidad, el acto procesual de tomar conciencia de que en Él “nos movemos, somos y existimos”.

Xavier Melloni
Del libro “El Cristo interior”
artdetat.com

“Dios es el medio de acercarse a Él”
A. Blay

Yo soy eso

yo-soy-esoLos diálogos que forman este libro son una recopilación de la intemporal enseñanza de uno de los sabios más grandes de la India. Sri Nisargadatta Maharaj no propuso ninguna religión ni tampoco ideología alguna, limitándose a desvelar suavemente el misterio del Ser, con su mensaje a la vez sencillo, directo y sublime. La úni ca preocupación de Nisargadatta era acabar con el sufrimiento humano y su misión fue guiar al individuo hacia la comprensión de su verdadera naturaleza: el Ser todo-abarcante y todo-penetrante, eterna bienaventuranza y felicidad sin límites, de la cual surge todo cuanto existe.

 

 

Sri_Nisargadatta_MaharajNisargadatta Maharaj (17 de abril de 1897 – 8 de septiembre de 1981) fue un vendedor de cigarrillos en Bombay, y es considerado por muchos como un iluminado. Ha sido un gran maestro espiritual de la corriente Advaita y su enseñanza es admirada por ser directa e informal. Es conocido por su sublime obra I am that (Yo soy eso).
21Su padre, Shivrampant, trabajó como sirviente doméstico en Bombay y después como pequeño granjero en Kandalgaon, un pueblecito de los bosques del distrito Ratnagiri, en Majarastra. Tras la muerte de su padre, Marutti (su nombre de nacimiento) dejó el pueblo al cumplir los dieciocho años, y se fue a Bombay, donde trabajó brevemente como vendedor. Después se hizo pequeño comerciante y desarrolló su propio negocio. En 1924 se casó con Sumati Bai y tuvieron tres hijas y un hijo. Abrió una tienda de bidis (cigarrillos finos indios). Fue a partir de aquí (con unos 35 años) cuando llegó a interesarse abiertamente por los temas espirituales.

Los votos no están de moda

votosLos votos no están de moda en un mundo moderno y materialista porque no se ajustan a un dimensión horizontal. Un voto es un compromiso incondicional. Va más allá de los cálculos…
Un voto no está condicionado a la posibilidad de llevarlo a cabo. Un voto procede de la profundidad del sentimiento. Un voto conecta nuestra pequeña vida con la gran historia. Se convierte en una fuerza central organizadora que coloca a una persona sobre un camino. Todo el esfuerzo se dirige hacia cumplirlo. El sentido de identidad de la persona cambia. En este caso, él se ha convertido en un luchador por la libertad. Incluso cambia la cualidad de las cosas más pequeñas. Está constantemente atento ala forma en que cada acción contribuye o no contribuye a la causa. Está como sostenido por una inspiración poderosa…
El voto tiene un efecto organizador de nuestro carácter…
El voto en un sentido coarta en todos los aspectos de la vdia y, sin embargo, en otro mucho más importante, libera. El sentido más importante es que libera a la persona de lo trivial…
El voto da a la vida coherencia y sentido, y libera a la persona para hacer cosas que nunca le pasaría por la cabeza en tiempos de más estabilidad. El voto ciertamente desbarajusta toda nuestra vieja vida…
Saber que “No hay voto que no pueda llevarse a cabo” es aleccionador.
Existe ya un voto enterrado en lo profundo de cada uno de nosotros, un voto innato, que está gritando para que se le dé una oportunidad para salir…
¿Qué puede ser más gozoso que conocer que uno se encuentra en el sendero correcto?

David Brazier
“El Buda que siente y padece”

artdetat.com “El verdadero voto espiritual es honrar nuestra integridad,
despertar y compasión, no importe que cambios o circunstancias exijan”
Jack Kornfield

La meditación solitaria

La_meditación_sentada

Tierra labrada

Puedes comprar un pedazo de tierra, rastrillarlo, construir una casa y cultivar los campos convencido de que estas actividades te producirán felicidad y satisfacción en el futuro. Pero, simplemente no va a ser así. El único territorio que vale la pena de reclamar es el baluarte de la simplicidad primordial, la esencial e invariable naturaleza de todas las cosas. La manera de conquistarlo es a través de la meditación solitaria, progresando hacia los diferentes estadios del camino que desemboca en la Gran Perfección. Una vez hayas tomado posesión de estas tierras, podrás morar en ellas el resto de tu vida, después de la muerte y durante tus futuras reencarnaciones. Pero hasta llegar a este lugar, debes estar preparado para afrontar miles de actos de valentía.

Dilgo Khyentse y Padampa Sangye
Del libro “Los cien versos de consejos”
artdetat.com

“El camino a Dios va por el encuentro conmigo mismo,
por abajarme a mi propia realidad”
Anselm Grün

El poder de la plegaria

El_poder_de_la_plegariaEl poder de la plegaria habla de las diversas clases de oración que existen y de las diferentes funciones que desempeñan, y nos ofrece una guía para profundizar en nuestra práctica espiritual a través de la plegaria. La última obra de Thich Nhat Hanh es una extraordinaria celebración de la espiritualidad y demuestra lo impo rtante que es rezar en la vida cotidiana El poder de la plegaria revela cómo la energía de la oración y la meditación nos permiten volver a conectar con nuestro yo más elevado al mismo tiempo que satisfacemos nuestra necesidad básica de relacionarnos con el mundo. La necesidad de rezar es universal. No se conoce ninguna cultura en la que no exista la oración. La gente reza cuando está feliz y triste, en las celebraciones y en las defunciones, con la paz y con la guerra, en las catedrales y en los coches. Los seres humanos, al parecer, llevamos la oración en la sangre.
Tich Nhat Hahn
Maestro Budista