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La práctica espiritual

Carmelitas_desclazasDe la misma manera que aquel que no ha visto nunca el sol con sus ojos no puede imaginar en su pensamiento la luz, ni representársela de modo alguno en su alma, n i experimentar la belleza de los rayos por el solo hecho de haber oído hablar de esas cosas…, del mismo modo, aquel que no ha experimentado en su propia alma el gusto de la práctica espiritual, ni ha probado con su manera de comportarse los misterios de esta práctica, para recibir en su pensamiento una imagen que se asemeje a la verdad, tampoco podrá encontrar en su alma un convencimiento verdadero, ni llegar a comprender exactamente estas realidades a partir de la enseñanza de otros hombres o de la investigación de unos escritos.
Isaac de Nínive
Del libro “El don de la humildad”
artdetat.com

“Como la lluvia penetra en una casa con un mal techo,
el deseo penetra en una mente no desarrollada”
Dhammapada

Gracias, dones y pasiones

Isaac de Ninive“La toma de conciencia de la propia debilidad abre el camino de la curación, pues se convierte en una puerta por la cual puede acceder al hombre la gracia. El recuerdo de la debilidad constituye un reposo en la fatiga de la práctica de las virtudes activas y una ayuda para defender “la línea fronteriza de la vigilancia”.
Las pasiones, tanto las del alma como las del cuerpo, son potencias que el mismo Dios ha puesto en el hombre “para ayuda suya y para crecimiento” del alma y del cuerpo. Y  “mientras llevamos la imagen de Adán, es necesario que tengamos también sus pasiones”
Las tentaciones son pruebas que ayudan a crecer y nos introducen en el conocimiento profundo: “Sin entrar en la tentación no se puede adquirir la sabiduría del Espíritu”, ni se puede “experimentarla providencia de Dios”, “ni su amor se arraiga en el alma”. Quien ha sufrido tentaciones “ya no ora a Dios como un extraño”, sino como uno “que ha impuesto obligaciones a Dios”. En la tentación se experimenta la ayuda de Dios y de su gracia; y los dones espirituales se reciben a medida de las tentaciones.

Isaac de Nínive
Del libro “El don de la humildad”

artdetat.com
“El hombre que no es capaz de una tentación grande
tampoco lo es de un don grande”
Isaac de Nínive

La práctica espiritual

OrandoDe la misma manera que aquel que no ha visto nunca el sol con sus ojos no puede imaginar en su pensamiento la luz, ni representársela de modo alguno en su alma, n i experimentar la belleza de los rayos por el solo hecho de haber oído hablar de esas cosas…, del mismo modo, aquel que no ha experimentado en su propia alma el gusto de la práctica espiritual, ni ha probado con su manera de comportarse los misterios de esta práctica, para recibir en su pensamiento una imagen que se asemeje a la verdad, tampoco podrá encontrar en su alma un convencimiento verdadero, ni llegar a comprender exactamente estas realidades a partir de la enseñanza de otros hombres o de la investigación de unos escritos.

Isaac de Nínive
Del libro “El don de la humildad”

www.artdetat.com “Como la lluvia penetra en una casa con un mal techo,
el deseo penetra en una mente no desarrollada”
Dhammapada