Archivo de la categoría: Cristianismo

A Jesús no vamos, sino que venimos

A_Jesús_no_vamosA Jesús no vamos, sino que venimos. Venimos a él porque por él regresamos a casa. Nuestra casa, nuestro lugar original y originante, es la vida trinitaria, en la que tres son uno porque el Ser es comunión e interrelación en esta permanente de donación. El Ser uno y único se nos comunica desde la profundidad de sí mismo como Fuente originaria (Padre), como receptáculo con capacidad constitutiva de acoger (Hijo) y como Flujo constante de devenir para dejar que los seres advengan (Espíritu). Se nos invita a participar de esta relación sin que en ningún momento hayamos dejado de estar en ella. Por esto venir. En Dios está contenida la realidad toda. No hay realidad fuera de Dios. Dios es el nombre de lo Real en su estado pleno, Fontal y final a la vez. En medio, entre la fuente y el mar, está la creaturalidad, el acto procesual de tomar conciencia de que en Él “nos movemos, somos y existimos”.

Xavier Melloni
Del libro “El Cristo interior”
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“Dios es el medio de acercarse a Él”
A. Blay

El más leve deseo de cambio

El_más_leve_deseo_.de_cambio“ … aunque la reflexión psicológica pueda ciertamente ayudarnos a avanzar, llega un momento en que hasta el más leve deseo de cambio o mejora puede obstaculizar la entrega y relajación profunda necesarias para pasar del reino de la personalidad al reino del ser, un paso que sólo puede descubrirse en y a través de la inmediatez del instante presente más allá de todo esfuerzo y toda conceptualización”.

Jhon Welwodd
Del libro “Psicologia del despertar”
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“Piensa “Soy pura inteligencia” y con este fuego de la fe
quema de densa selva de la ignorancia:
al liberarte del dolor, serás feliz”
Texto Advaita

Una espiritualidad desde abajo

Una_espiritualidad_desde_abajoLos padres del desierto nos enseñan una espiritualidad desde abajo. Ellos nos indican que hemos de comenzar por nosotros mismos y nuestras pasiones. El camino hacia Dios, según ellos, está siempre basado en el propio conocimiento. Evagrio Póntico lo formula así: “¿quieres conocer a Dios? Aprende antes a conocerte a ti mismo”. Sin este conocimiento, estamos siempre en peligro que nuestra idea de Dios sea una pura proyección de nosotros mismos. Hay también devotos que huyen de su propia realidad y se refugian en la piedad. A pesar de la oración y de su piedad, no cambian, sino que se sirven de la piedad para elevarse sobre los demás, para afirmarse más en su impecabilidad, en su incapacidad de cometer faltas.

En los padres del monacato encontramos un estilo totalmente distinto de piedad. Aquí lo primero que se pide es honestidad y autenticidad. Esto, sin embargo, lleva a una comprensión amorosa para con todos aquellos que no van por el mismo camino. Poimén, un experimentado padre antiguo, explica que a un gran teólogo la espiritualidad desde abajo. El famoso teólogo viene a hablar con el anciano sobre la vida espiritual, sobre cosas del cielo, sobre Dios uno y trino. Poimén le escucha sin responder nada. Decepcionado el teólogo se disponía ya a abandonar al monje, cuando un acompañante suyo se acerca a Poimén y le dice: “Padre, este gran hombre, que en su entorno tiene tanto prestigio, viene precisamente por usted. ¿Por qué no le ha hablado?”. El anciano le respondió: “Él está en las alturas, habla de cosas celestiales; yo en cambio, pertenezco a los de abajo y trato de cosas terrenas. Si él hubiera hablado de las pasiones del alma, yo le habría contestado muy gustosamente. Pero como habla de cosas espirituales, yo de eso no entiendo” (Apo, 582).
Anselm Grün
Del libro “La sabiduría de los padres del desierto”

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“El sabio, aunque se halle en un sueño firme, no sueña,
aunque duerma no duerme,
aunque despierte no está en realidad despierto.
Feliz se halla en cualquier situación”
El cantar de Ahstavakra

El sol interior

El sol interior…. Las técnicas son la disciplina del cuerpo y de la mente, pueden cambiar el curso de las cosas y de los seres, pero ¿Cuánto tiempo exigen? Seguidlas hasta cierto punto…, aspirando quizás a la técnica del corazón. El corazón es simplemente todopoderoso, y para siempre. El hombre lo ahoga, o lo escucha. Por desgracia, a menudo cree escucharlo mientras apenas lo deja respirar bajo las razones y excusas de la mente. Vosotros sabéis que no hablo de ese corazón que late en nosotros al ritmo de las estaciones. Hablo de ese sol interior que nos vincula a la cadena de los mundos trascendentes. Vosotros estáis en el universo del ser, Hermanos; estad ahora en el devenir. Abolid las barreras, pues os sujetan a las técnicas y al tiempo. Sabed pedir simplemente, sin preocuparos de la respuesta, porque la respuesta es siempre la misma: si. La Fuerza de mi Padre se os otorga incondicionalmente, como a todo hombre. No escuchéis sólo en vosotros el eco de su eterna voluntad, de su presencia…

Daniel Meurois y Anne Givaudan
Del libro “EL otro rostro de Jesús”

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“El amor no es una emoción,
sino una forma de ser y de relacionarse con el mundo”
David R. Hawkins

Los padres del desierto

Monje en el desiertoHacia el año 300, acudían de todas partes monjes al desierto. Allí trabajaban y oraban durante todo el día, ayunaban y se emulaban unos a otros. Ellos no inventaron la vida ascética, sino que adoptaron sus prácticas de otros movimientos religiosos. Sin el conocimiento de la ascesis su vida especial en el desierto hubiera terminado en un trastorno psíquico general y en la demencia. Los monjes tomaron la sabiduría y la experiencia que ascetas de todas las religiones y de círculos filosóficos habían acumulado anteriormente. Sólo así pudieron permanecer en continua soledad y vigilancia y constante búsqueda de Dios, para alcanzar, de ese modo, un gran conocimiento del hombre y un verdadero rastro de Dios.
Los padres del monacato fueron como los psicólogos de su tiempo. En la soledad, observaban y analizaban sus pensamientos y sus sentimientos, de los que el domingo, al reunirse para celebrar la eucaristía, trataban con el abad, su padre espiritual, para no dejarse engañar por sus luchas. Dialogaban sobre sus pensamientos y sentimientos, sobre su estilo concreto de vida y sobre su camino hacia Dios. Así surgió la denominada confesión de los monjes, en la cual no se trataba tanto del perdón de los pecados, como de un acompañamiento espiritual para la dirección de las almas. Era una anticipación del coloquio terapéutico, tal como ha sido desarrollado por la psicología moderna. De todos modos, de las ciudades, incluso de más allá de los mares, de Roma, innumerables fieles acudían a aquellos solitarios que se habían apartado del mundo, para pedir su consejo. Algo parecido a como tantos buscadores de la verdad peregrina hoy día a la India, a los gurús. Tenían la sensación de que, en ese desierto, vivían hombres que sabían lo que es ser hombre y que hablaban de Dios con autenticidad, porque lo habían experimentado.

Anselm Grün
Del libro “La sabiduría de los padres del desierto”
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“El hombre cuya mente ha encontrado la paz
no se precipita a la sociedad humana ni a las espesuras del bosque.
En felicidad vive en cualquier parte y toda condición”
El cantar de Ahstavakra

Deja de pensar

oración¡Renuncia tanto a los buenos como a los malos pensamientos! ¡Deja de pensar! El proceso de pensar, antes tan valioso, es ahora tu enemigo, una posible fuente de ilusiones y un obstáculo para esa “sabiduría en el vacío” que es don del Espíritu y anhelo en tu corazón. El mucho pensar y razonar puede, por desgracia, llegar a sofocar la minúscula llama de amor contemplativo que está a punto de nacer en tu interior. Tiempo es ya, pues, de abandonar todo pensamiento (aún el más bello) para practicar la oración del mero ser y del “no hacer”.

William Jhonston
Del libro “Enamorarse de Dios”

artdetat.com“Las experiencias van y vienen,
mientras lo que cuenta es mantener la calidad de la vida”
Huston Smith

 

Cultivando las heridas

niño_interior_heridoCuando se nos hiere de niños, no podemos impedirlo. No tenemos ninguna posibilidad de defendernos y de evitar las heridas. Pero, tanto si hurgo una y otra vez en las viejas heridas sin dejar de enconarlas, como si me reconcilio con ellas y las olvido, siempre es asunto mío, yo soy el responsable. Naturalmente, cada hombre tarda más o menos tiempo en desprenderse de sus viejas heridas.
En terapia a menudo es necesario mirar de nuevo conscientemente las viejas heridas y experimentar otra vez el dolor que entonces sentí, pero que inmediatamente reprimí. Pues sólo entonces puedo decir adiós al dolor.
Pero hoy se tiende también a cultivar las heridas. El filósofo francés Pascal Bruckner lo ha descrito magníficamente en su polémico libro “Sufro, luego existo”. En él habla de la victimización de la inclinación a sentirse víctima.
Contra esta inclinación hoy tan extendida de “ocupar el lugar más codiciado, el lugar de la víctima” (Bruckner, 145), formula Crisóstomo la tesis radicalmente opuesta “de que ninguna víctima es víctima de alguien, sino que sufre la suerte que ella misma se impone.

Ansel Grün
Del libro “No te hagas daño a ti mismo”

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Donde está la herida de un hombre,
es donde se encuentra su genio”
Robert Bly

Vivir en Dios

Maestro_EckhartAhora presta atención a lo que el hombre debe tener si quiere vivir en él, es decir, en Dios. Debe poseer tres cosas. Lo primero es que se haya negado a sí mismo y de todas las cosas y que no dependa de nada que los sentidos toquen interiormente, es más, que no permanezca en ninguna de las criaturas que se hallan en el tiempo y o en la eternidad. Lo segundo es que no ame este bien o el otro, sino aquel del que fluye todo bien ; porque nada es más gozoso o más apetecible que en donde está Dios. Por eso no debe amarse ningún bien sino en la medida en que en él se ame a Dios ; y así, no se debe amar a Dios a causa de su reino de los cielos o de cualquier otro deseo, más bien hay que amarlo a causa de la bondad que es en sí mismo. Pues quien lo ama a causa de cualquier otra cosa, éste no vive en él, sino en aquello a causa de lo cual lo ama. Por eso, si queréis permanecer en él no lo améis por otra cosa que por sí mismo. Lo tercero es que el hombre no debe aceptar a Dios, por su bondad o por su justicia, sino que debe comprenderlo en la substancia pura y limpia en la que él se comprende a si mismo en su pureza. Pues la bondad y la justicia son un vestido de Dios que lo ocultan. Por eso, aparta de Dios todo cuanto lo reviste y tómalo puro en el vestidor donde está descubierto y desnudo en sí mismo. Entonces permaneceréis en él.

Maestro Eckhart
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Sólo te pertenece lo que no puedes perder al hundirte en un barco”
Al-Ghazzàlî

Compromiso en la oscuridad

monje_cristiano“Para la plenitud de la vida cristiana, se necesita del compromiso que se crea en la oscuridad, que es un aspecto de la fe. Es preciso que vayas a lo profundo para arraigarte plenamente en Cristo, para estar en la oscuridad de la “no experiencia”, de nada que te aporte seguridad. Pero luego, como la vida en este arraigo te hace crecer, creces hacia arriba y hacia adentro en la luz de Cristo. Entonces la cuestión no es que “no sucede nada”, sino que “no hay nada que no esté sucediendo”.

John Main
Del libro “Maranatha” El camino de la meditación

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“El camino es saltar por encima de nosotros mismos
y ese camino es el mantra”
John Main