La meditación solitaria

La_meditación_sentada

Tierra labrada

Puedes comprar un pedazo de tierra, rastrillarlo, construir una casa y cultivar los campos convencido de que estas actividades te producirán felicidad y satisfacción en el futuro. Pero, simplemente no va a ser así. El único territorio que vale la pena de reclamar es el baluarte de la simplicidad primordial, la esencial e invariable naturaleza de todas las cosas. La manera de conquistarlo es a través de la meditación solitaria, progresando hacia los diferentes estadios del camino que desemboca en la Gran Perfección. Una vez hayas tomado posesión de estas tierras, podrás morar en ellas el resto de tu vida, después de la muerte y durante tus futuras reencarnaciones. Pero hasta llegar a este lugar, debes estar preparado para afrontar miles de actos de valentía.

Dilgo Khyentse y Padampa Sangye
Del libro “Los cien versos de consejos”
artdetat.com

“El camino a Dios va por el encuentro conmigo mismo,
por abajarme a mi propia realidad”
Anselm Grün

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